Cristalizador


 


Cristalizar no es colocar un recubrimiento a la superficie. Es una reacción química provocada entre el producto y el piso que hace que se obtenga el máximo brillo que es capaz de dar por sí mismo. Por esto, el piso cristalizado no se pela ni se descascara y sus niveles de brillo son muy superiores a los obtenidos con el mejor de los procesos de pulido mecánico o aplicación de ceras y selladores. Desde el punto de vista técnico, las posibles aplicaciones de la cristalización quedan restringidas al mármol granito, pizarra , piedra muñeca y al terrazo porque, entre los diversos tipos de suelos minerales, sólo éstos presentan unas propiedades de porosidad y dureza adecuadas para el cristalizado, con acabado de máximo brillo  y mínimo mantenimiento; ideal para condiciones de tráfico muy pesado, sus beneficios se ven reflejados en su apariencia y en la dureza que adquiere, haciendo que las superficies tengan mayor resistencia al tráfico pesado y facilitando su limpieza.